
¿Por qué creer que la belleza es para unos pocos? ¿Por qué estereotiparnos en la belleza reflejada en un par de ojos hermosos? ¿Quién discrimina lo que es lindo y lo que no lo es? Cada uno arma en su mente la belleza que pretende, no debemos dejarnos guiar por la racionalidad establecida que nunca jugó con los sentimientos. Si tenes el alma tranquila, si obras bien, si haces lo que tenes que hacer cuando se debe hacer, la belleza deja de querer alcanzarse y se transforma en tu propia consecuencia. Luchemos por lo que somos y no por lo que la gente querría ver.
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